El grupo de investigación de Gestión y Restauración de Ecosistemas Terrestres y Marinos (GRE) de la Universidad de Alicante (UA) ha desarrollado una tecnología que consiste en una boya flotante que cuenta con un sistema electrónico capaz de disuadir y reducir la llegada de medusas en medios marinos mediante la generación de campos electromagnéticos. La herramienta permite alejarlas de áreas de captación de agua, instalaciones acuícolas o zonas de baño.
El movimiento de las medusas se basa en pulsaciones mediante las que contraen su umbrela para crear un flujo de agua que les permite moverse. Mediante la creación de campos electromagnéticos es posible reducir el número de pulsaciones de las medusas, con lo que se reduce su capacidad para moverse y mantener su posición, ha detallado la institución académica en un comunicado.
De este modo, quedan limitadas temporalmente en sus movimientos, pero cuando se alejan del emisor, por efecto de la gravedad y de las corrientes, recuperan su movilidad completa. El sistema es completamente inofensivo y, una vez fuera del radio de acción del dispositivo, pueden desplazarse regularmente.
Así, el dispositivo permite alejarlas de zonas «sensibles» como áreas de captación de agua, instalaciones acuícolas o zonas de baño. Está compuesto por una boya flotante que incorpora el dispositivo con los distintos elementos electrónicos y las fuentes de energía y una cadena con un peso en su extremo inferior para que la estructura quede en posición vertical.
Además, cuenta con una serie de bobinas que generan los campos electromagnéticos y en distintos puntos de la cadena a distintas profundidades se colocan los emisores de las ondas.
«MAYOR EFICACIA»
Según los investigadores, «la solución tiene mayor eficacia frente a otras opciones, garantizando que afecta a cualquier espécimen que se aproxime al dispositivo, lo que aporta una mayor seguridad ante posibles obstrucciones en sistemas industriales y protegiendo las áreas de baño en la costa».
Igualmente, «la tecnología es totalmente inocua y sostenible, ya que genera un efecto disuasorio inmediato a las medusas sin producirles ningún daño y sin producir ningún residuo que afecte al medio marino».
Asimismo, «a diferencia de las barreras físicas que también afectan a otras especies, este sistema actúa únicamente sobre las medusas sin producir efectos negativos a otras especies».
Otra de las «ventajas» señaladas por los investigadores es que «tiene menor coste que las barreras físicas y tiene menos necesidad de mantenimiento por sus dimensiones y, además, los principales elementos del dispositivo se concentran en la boya flotante con lo cual el acceso a él y la reparación o sustitución de los componentes es más sencilla».
La tecnología está orientada a la protección de áreas marinas sensibles frente a la presencia de medusas, bien para la protección de los bañistas o bien para empresas que desarrollan su actividad en entornos costeros o que requieren la captación de agua marina, como plantas desalinizadoras, instalaciones de acuicultura u otras industrias.
La Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI) de la UA ha lanzado una oferta tecnológica para encontrar empresas interesadas en su explotación comercial mediante acuerdos de licencia y de desarrollo de proyectos de I+D.