«Dallas» una serie mítica para después de comer

Alvaro San Román

La serie como en el libro escrito por Burt Hirschfeld (Los hombres de Dallas) cuenta las turbulentas relaciones de los Ewing, una familia multimillonaria, poderosa y muy influyente en el estado de Texas, teniendo como escenario principal el negocio del petróleo en la empresa familiar Ewing Oil, y en segundo plano el ganadero a través de su rancho Southfork, en el cual la familia vivía, cercano a la ciudad de Dallas (Texas, Estados Unidos). Fue una de las series más vendidas a todo el mundo y doblada para su emisión en muchísimos países, consagrándose como una de las series dramáticas de mayor duración, llegando a alcanzar las 14 temporadas. De sus personajes, el más popular sin dudas fue J.R. Ewing (interpretado por Larry Hagman), el hijo mayor mujeriego y sin escrúpulos, con un matrimonio completamente infeliz, y caracterizado por la avaricia y el ansia de poder y dinero, en medio de los negocios más turbulentos que lo enfrentaban a toda la familia.

Desde que la televisión se asentó en la mayoría de los hogares occidentales, allá por la década de 1950 en Estados Unidos e Inglaterra y algo después en el resto, las series fueron ganándose las preferencias de un amplio sector de público. Inicialmente, los protagonistas de estas series eran detectives, doctores o abogados de conducta modélica, o bien familias, casi siempre numerosas, que luchaban por salir adelante en un medio rural o urbano, simbolizando el conocido way of life estadounidense.

Con el paso del tiempo, tanto las familias como los héroes televisivos, empezaron a evolucionar, revelándose menos perfectos y más normales, con todo lo que esta palabra implica. El drama se convirtió en melodrama, y las soap operas, seriales programados a la hora de la sobremesa, obtuvieron un éxito insospechado en EE. UU., especialmente entre el público femenino. Herederas directas de las Woman´s Pictures (películas de mujeres) que en los años 1930 y 1940 protagonizaron actrices como Bette Davis y Joan Crawford, sus características esenciales eran un elevado número de episodios (se emiten a diario), una gran cantidad de personajes y unos argumentos tan complicados como masivamente aceptados.

A finales de la década de 1970, hizo su aparición un nuevo subgénero, entre los numerosos shows musicales, series policíacas y comedias de situación, llegando a conquistar al público de todo el mundo: se trataba de las super soaps, telefilmes melodramáticos (en el mejor sentido de la palabra) cuyo presupuesto aumentaba a medida que pasaban los años, ya que iban dirigidos a un sector de audiencia mucho más amplio. Los humildes y bondadosos miembros de las familias de los años 1970, dieron paso a los corruptos personajes dominados por el poder y el sexo, que captaron la atención del público de los años 1980. Losociólogos intentaron explicarse el porqué del éxito de estas series, aunque la respuesta era mucho más sencilla de lo que imaginaban. No dejaba de ser paradójico que este género cautivara a una sociedad en crisis, especialmente Europa, como si, de esa manera, viendo a un grupo de millonarios destruyéndose entre sí, la gente con problemas hallase algún tipo de consuelo a sus propios conflictos.

La fórmula de Dallas, la serie que abrió brecha, se repitió hasta la saciedad en los años siguientes: la historia paralela de varias familias cuyos miembros no eran precisamente ejemplares, y en las que los buenos constituían una excepción. Con un reparto que reunía a veteranos secundarios por un lado, y a jóvenes con cierta experiencia por otro, lo que convirtió a Dallas en un éxito fue, básicamente, la estructura narrativa: una serie de tramas entrelazadas que formaban una historia cuyo argumento giraba en torno a una familia tejana, los Ewing, millonarios en petróleo y ganado. También se evoca la magnificencia de Gigante (1956), la película en la que actuaron Elizabeth TaylorRock Hudson y James Dean con temas similares: muchpetróleoganadodinero, poder e igualmente problemas familiares.

Los efectos de la serie no solo se manifestaron en ello. Cuando se implantó la Perestroika en la URSS, se exhibió esta serie en la televisión de dicho país. El estilo de vida opulento que se mostraba abrió el apetito de muchos, que cuestionaron los valores tradicionales del comunismo, iniciándose un rápido proceso de descomposición que tuvo como final la caída de los socialismos reales en Europa Oriental y el colapso y posterior desintegración de la Unión Soviética.

Así comenzó todo

A principios de 1978, el director y guionista David Jacobs tuvo idea de poner en marcha la serie mientras veía en TV la película Secretos de un matrimonio de Ingmar Bergman, donde una difícil relación de pareja era analizada en profundidad por el director sueco, considerado como uno de los más herméticos del cine europeo. Jacobs tuvo la original ocurrencia de plantear este mismo tema en un ambiente típicamente USA y extenderlo a varias parejas de forma simultánea, lo que permitiría un análisis más completo… y más rentable.

Pero la CBS, la cadena que le encomendó el proyecto, le pidió algo más espectacular, estilo saga. Su idea inicial se acabaría convirtiendo luego en Knots Landing, la serie paralela a Dallas. Así que imaginó en principio que la serie podía situarse en el mundo de las altas finanzas de Nueva York, pero se consideró que la ciudad de los rascacielos había sido ya muy frecuentada en el cine. Ganado y pozos petrolíferos, en cambio, constituían un elemento nuevo y a la vez real, ya que Texas había sido uno de los estados que conoció un desarrollo económico más vertiginoso en los años 1970.

El siguiente paso fue contactar con una productora que estuviera dispuesta a llevar a buen término el proyecto. Lorimar accedió a ello, pues tenía en su haber diversos éxitos con series como Family o Eight is Enough (Con ocho basta), de temática opuesta a la de Dallas

Rodada inicialmente como una etapa-piloto o miniserie en 5 partes, el 2 de abril de 1978 se emitía el primer episodio, La hija de Digger (Digger´s Daughter). El secreto de su inesperado éxito consistía en unos brillantes guiones y un ajustado reparto. Los papeles de los patriarcas estaban destinados desde el comienzo a Barbara Bel Geddes, notable actriz con una gran experiencia teatral, y a Jim Davis, un viejo actor de reparto de incontables westerns que nunca había tenido oportunidad de sobresalir.

El papel central de la serie, que alcanzaría una mítica popularidad, fue a parar a Larry Hagman, actor entonces cincuentón, hijo de la estrella teatral Mary Martin que no consiguió triunfar en sus incursiones cinematográficas y televisivas. Su único éxito relativo lo había obtenido en los 60 con la serie Mi bella genio (I Dream Of Jeannie) que protagonizó junto a Barbara Eden. Hagman no hubiera imaginado jamás que un papel de esas características (un malo sin paliativos) le iba a convertir en el actor más popular y mejor pagado de la historia de la TV norteamericana. La persona que lo convenció para que aceptara el rol de John Ross II «J.R.» Ewing, un hombre adúltero y sin escrúpulos, fue precisamente su esposa Maj.

El malísimo JR
El malísimo JR

Los demás papeles se repartieron mediante diversas pruebas realizadas por Lorimar. Un papel de transexual en una comedia sirvió para que los productores se fijaran en Linda Gray y la convocaran para una prueba, que consistía en decir 4 líneas y llorar. Y por lo visto, resultó tan convincente, que el rol de Sue Ellen Shepard Ewing Lockwood, la esposa de J.R., pasó a ser interpretado por ella. En cuanto al personaje de Pamela Jean «Pam» Barnes Ewing, el productor ejecutivo Philip Capice y la directora de reparto Irene Mariano, no dudaron en elegir a Victoria Principal cuando la vieron nadar en seco tras decir su diálogo, tal como especificaba el guion.

Esa escena pertenecía al primer episodio y junto a Victoria, actuaría Steve Kanaly, quien por su lado se presentó en el plató vestido de capataz. De este modo, consiguió el papel de Raymond «Ray» Ewing Krebbs, el capataz del rancho donde vivían los protagonistas, aunque optaba a cualquiera de los papeles masculinos del reparto. El personaje de la rebelde Lucy Ann Ewing Cooper fue asignado a la vital Charlene Tilton, y Patrick Duffy completaba el elenco de la serie en su 1ª temporada, como Robert «Bobby» James Ewing.

Aunque fue algo que durante mucho tiempo se mantuvo en secreto, el último episodio de los 5 que conformaban la etapa-piloto, finalizaba con la muerte de Bobby, que dejaba sola a Pamela en su lucha contra J.R. Por ironías del destino, el menor de los Ewing fallecería 7 años después a petición de su intérprete… y, un año más tarde, volvería a la vida, por expreso deseo de los espectadores, demostrándose así que era el público quien regía los destinos de sus héroes televisivos.

Sin embargo, en aquel lejano 1978, David Jacobs fue persuadido para eliminar del guion aquella primera tragedia que, como luego se vio, no hubiera proporcionado larga vida a la serie, precisamente. Ken Kercheval (Clifford «Cliff» Barnes) pasó a formar parte del grupo protagonista en la 2ª etapa, tras aparecer como “also starring” en la 1ª. A partir de entonces, los productores contratarían a un extenso número de actores para reforzar el reparto. De este modo, se sucedieron los fichajes de desconocidas bellezas como Mary Crosby (Kristin Shepard), Audrey Landers (Afton Cooper), Morgan Brittanny (Katherine Wentworth) o Sheree J. Wilson (April Stevens Ewing).

La 4ª etapa registró una baja: Jim Davis, el patriarcal John Ross «Jock» Ewing, había fallecido antes de concluir el rodaje del anterior bloque de episodios. Para cubrir el vacío dejado por este actor, fue contratado como personaje fijo Howard Keel como Clayton Farlow, 2º esposo de Eleanor «Miss Ellie» Southworth Ewing Farlow. Al mismo tiempo, Susan Howard, intérprete de la futura esposa del capataz, fue considerada protagonista en esa misma etapa.

Actores como Jared MartinLeigh McCloskeyTimothy Patrick MurphyJohn BeckChristopher AtkinsDack Rambo y Sasha Mitchell hicieron su intervención más o menos extensa, según el caso, como atractivo adicional para el público femenino. Otros papeles fueron interpretados por actrices ya conocidas en EE. UU.: Susan FlanneryJoanna CassidyPriscilla PointerLois ChilesBárbara CarreraLeigh Taylor-YoungLesley-Anne Down o Barbara Eden.

Ocasionalmente se recurrió a estrellas como Alexis Smith y Donna Reed, mientras que, otras veces, las elegidas eran ya famosas por su vida sentimental (Priscilla Presley, viuda de Elvis Presley) o por haber ganado concursos de belleza (Deborah SheltonJenilee Harrison y Karen Kopins, entre otras).

Junto al heterogéneo grupo formado por los actores de Dallas, mencionaremos a aquellos que rehusaron participar en la serie, como Robert Foxworth (que luego aceptaría un papel principal en Falcon Crest), o bien abandonaron sus personajes (como Colleen CampMorgan FairchildFrancine TackerDavid Ackroyd y David Wayne). A consecuencia de tantas deserciones, los productores se vieron obligados a buscar sustitutos con demasiada frecuencia. Entre los artistas que, supuestamente, rechazaron papeles en Dallas, destacaremos a MadonnaWarren BeattyNastassia KinskiDorothy MaloneLori Singer y Ryan O´Neal. Todos ellos prefirieron continuar con sus carreras en cine o TV.

De los 5 episodios de que iba a constar inicialmente, se pasó a 13 y luego a 29, finalizando la 1ª temporada. En marzo de 1982 se emitió el episodio n.º 100, y en noviembre del 85, se registraba la asombrosa cifra de 200 capítulos, hasta superar de largo los 300. Hay algo que para los productores estaba siempre fuera de discusión: Larry Hagman debía quedarse en la serie, ya que su personaje J.R. era el símbolo de Dallas, con su sombrero tejano y su ambivalente sonrisa.

 

 

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