Croacia y Marruecos buscan esta tarde el tercer puesto en el Mundial

Redacción

Croacia y Marruecos se enfrentan este sábado (16.00 horas) por el tercer puesto en el Mundial de Catar para no volver del país asiático sin premio, después de alcanzar unas meritorias semifinales como dos de las sensaciones de la Copa del Mundo, con los ‘Leones del Atlas’ haciendo historia en el fútbol africano y el combinado ‘ajedrezado’ de nuevo como protagonista de un gran torneo por su carácter combativo.

Ambas selecciones pudieron acceder a una final que además de inédita hubiera sido histórica, entre dos equipos que no partían como favoritos para llegar tan lejos. Los croatas rozaron repetir hito, después de hace cuatro años jugarse con Francia la Copa del Mundo en Rusia, con una generación que ha vuelto a maravillar en Catar.

Mucho más maduros, los jugadores entrenados por Zlatko Dalic han dado una vez más una lección de resistencia y resiliencia, con una capacidad asombrosa para no perderle la cara a los partidos, por muy superior que, a priori, fuera el rival. En octavos, los europeos afrontaron un ‘asequible’ duelo ante Japón (1-1), sin embargo, el pase se complicó y necesitaron de la incertidumbre de los penaltis para sellar su billete a los cuartos de final, donde esperaba el duro hueso brasileño.

La gran favorita ‘verdeamarela’ chocó con una combativa escuadra croata que resistió las embestidas del talento ofensivo carioca. Ese carácter balcánico prolongó el esperado éxito brasileño hasta la prórroga, cuando Neymar se vistió de héroe momentáneo para poner el 0-1. Pero la ‘Canarinha’ no contó con la insistencia del ‘martillo pilón’ croata, que aprovechó un desajuste en el sistema de Tite para empatar y forzar la segunda tanda consecutiva. La presión pesó demasiado a la ‘samba’ brasileña y Croata se metió entre los cuatro mejores equipos del torneo.

Muy lastrados físicamente por los esfuerzos previos, los croatas recibieron un duro correctivo en semifinales ante Argentina (3-0) con un intratable Leo Messi. Luka Modric -podría estar ante su último partido en un Mundial-, principal artífice de la gesta europea y líder con 37 años, se despedía junto a sus compañeros de la aventura mundialista con la cabeza alta y la oportunidad de firmar un exitoso tercer puesto en Catar, tras su subcampeonato en 2018.

MARRUECOS, CON «HAMBRE», QUIERE «LLEVARSE UNA MEDALLA A CASA»

Enfrente estará un combinado marroquí que no venderá barata su piel, con mucho más que ganar, dado que poner la rúbrica a su extraordinario torneo con un tercer puesto sería histórico para el fútbol africano. Tras avanzar a las eliminatorias como primero de grupo, por delante de la propia Croacia, Bélgica y Canadá, se le colgó un cartel de favorito que no le ha pesado en su aventura en Catar, incluso aupándole para dejar atrás equipos como España y Portugal.

Ante los de Luis Enrique, Marruecos neutralizó el modelo español, más combinativo que peligroso, forzando los penaltis y demostrando que iban en serio. Se plantaron en cuartos de final con solo un gol en contra -en propia meta- y continuaron elaborando su particular obra, e esa ocasión con los lusos como víctimas, a los vencieron (1-0) con garra, siempre fieles a su modelo.

En las semifinales ante Francia, Marruecos reforzó su sistema correoso y sólido, también obligado por las bajas, con cinco centrales, pero esto debilitó la medular y completaron su partido más ‘pobre’ en ese aspecto. Los galos se impusieron (2-0) y despertaron del sueño a los ‘Leones del Atlas’, que ahora podrán poner el ‘broche de bronce’ a su proeza.

El seleccionador marroquí, Walid Regragui, admitió en la previa que el partido por el tercer puesto es el «peor» que se puede jugar, aunque reconoció que sus jugadores siguen teniendo «hambre» por llevarse «una medalla». El técnico tendría la baja prácticamente asegurada de su capitán, Romain Saïss, mientras que Noussair Mazraoui será duda en el lateral izquierdo. En un encuentro en el que ambos equipos podrían incluir cambios, Croacia solo tiene la incógnita del pivote Marcelo Brozovic.

Ambas selecciones fueron rivales en la fase de grupos del Mundial de Catar, un duelo que se saldó con un empate sin goles, con mejor sabor para los africanos que para los europeos, que esperaban algo más. El combinado croata ya sabe lo que es ganar esta ‘final de consolación’, cuando en su debut en el torneo en Francia 1998 ya como selección independiente venció (1-2) a Países Bajos con goles de Prosinecki y Suker.

Las + leídas