Champions League | El Villarreal, tercer equipo español clasificado para octavos (2-3)

Redacción

El Villarreal superó (2-3) al Atalanta en la sexta y última jornada del Grupo F de la Liga de Campeones, para sellar su pase a octavos de final y hacerlo además a lo grande, respondiendo a su ‘final’ con mucha pegada, doblete de Danjuma y otro tanto de Capoue.

En un atípico jueves de ‘Champions’, por culpa de la nieve que aplazó el duelo el día anterior, el ‘submarino’ brilló una vez más en una noche importante por el Viejo Continente. El vigente campeón de la Liga Europa se aferró a la máxima competición continental como hizo antes en la 2005/06 y por última vez en 2008/09 superando la fase de grupos.

El cuadro amarillo dejó a un lado la racha irregular de resultados y la falta de gol en Liga en un partido serio y con acierto. El Villarreal castigó el juego kamikaze de los italianos desde el minuto 3, cuando una imprecisión local dejó el pase de Parejo a la carrera de Danjuma y el 1-0. El Atalanta no cambió su plan y encerró al equipo español durante 15 minutos eternos.

Los de Emery salvaron la avalancha que también se temió en los 20 últimos minutos cuando el ‘submarino’ se veía ya en octavos con el 0-3. Sufrió el Villarreal cuando se quedó sin balón después del tempranero gol y se replegó en exceso, mientras que ganó vida con las salidas de un Danjuma enchufado. El ariete neerlandés sacó del apuro a los suyos, igual que Rulli bajo palos.

El equipo amarillo salió al menos de su campo y cerca estuvo de castigar el desparpajo italiano, cerrando apenas con un central y con los laterales muy adelantados. Al borde del descanso, un Capoue infiltrado en el ataque apareció solo para hacer el 0-2. Los de Gian Piero Gasperini reaccionaron en la reanudación de nuevo con la intención de encerrar a su rival y sumar efectivos.

El campeón de la Liga Europa fue quien puso la pegada de nuevo, con Gerard Moreno y Danjuma capaces de revolverse en el área hasta el doblete del segundo (0-3). El cuadro español tenía pie y medio en octavos, valiendo el empate a los de Emery, pero el Atalanta, acostumbrado también a encajar, dio aún emoción a la tarde.

Más por inercia que por fe, el equipo de Gasperini se metió en la eliminatoria con los goles de Malinovsky, quien ya avisó con un balón al larguero, y Zapata, en el primer despiste de la línea defensiva visitante. Con 10 minutos para el final, Emery metió piernas frescas y no hubo suspense en el gran triunfo amarillo.

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