Los últimos meses han sido muy complicados para Cayetano Martínez de Irujo. Y es que su felicidad por su boda con Bárbara Mirjan el pasado 4 de octubre en Sevilla después de diez años de relación se veía enturbiada por una grave infección articular tras su paso por quirófano para operarse de la espalda a causa de una lesión en septiembre.
Un bache de salud que le obligó a suspender su luna de miel y que le provocó dolores tan fuertes que, como el propio jinete confesó, pensó «en tirar la toalla porque no podía más». Durante su recuperación, que ha durado varios meses y que le ha impedido incluso celebrar la misa funeral en memoria de su madre que organiza cada 20 de noviembre -día en el que falleció la duquesa de Alba en 2014- en la iglesia del Cristo de los Gitanos de Sevilla, el exmarido de Genoveva Casanova ha estado alejado del foco mediático, centrado en poder retomar la normalidad cuanto antes.
Y aunque muchos esperaban que el duque de Arjona reapareciese junto a Bárbara en la tradicional cena de Nochebuena en el palacio de Liria -al que su hermano Carlos Fitz-James Stuart, actual duque de Alba, le ha invitado por primera vez en varios años-, el jinete se convirtió en el gran ausente de esta cita familiar tan especial.
Ha sido este jueves 8 de enero cuando, muy recuperado y feliz por recuperar su rutina, Cayetano ha reaparecido públicamente en la entrega de los Premios de Periodismo Internacional de ‘El Mundo’ presididos por la Reina Letizia en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
A su salida del evento, el jinete ha atendido a Europa Press y, además de revelar cómo se encuentra de sus problemas de salud, ha sorprendido con su tajante respuesta a la razón de su ausencia en la cena del pasado 24 de diciembre en Liria junto al resto de su familia.
«He empezado 2026 sin felicitar a nadie porque es muy pesado lo de las felicitaciones y, bueno, mejorando el tema de la espalda. Bueno, poco a poco, pero una infección articular es muy grave, macho. He tenido muy mala suerte, muy mala suerte. Pero bueno, ya vamos bien, ya estoy operativo, ya vamos para adelante» ha afirmado aliviado, confirmando así que ha retomado sus compromisos tras varios meses de parón.
Respecto a cómo ha pasado sus primeras Navidades de casado con Bárbara, Cayetano ha desvelado que «tranquilo, muy bien», explicando en un alarde de sinceridad inesperado que si no pasó la Nochebuena con el duque de Alba y el resto de sus hermanos fue porque «después de once años yo creo que para mí esa puerta ya está cerrada».
Por último, el conde de Salvatierra ha dejado entrever que no es cierto que haya aparecido un Renoir en un anticuario de Nueva York que la duquesa de Alba habría dejado en herencia a todos sus hijos, y que Carlos habría regalado por su boda con Sofía Palazuelo a su hijo Fernando Fitz-James Stuart: «Pues que están diciendo tantas tonterías que es absolutamente insólito la ignorancia osada que tiene cierto periodismo en este país» ha sentenciado enfadado.