Athletic y Real, a semifinales de la Copa del Rey

Redacción

El Athletic Club ha ganado este miércoles por un ajustado 1-2 en su visita al Valencia CF y se ha clasificado para las semifinales de la Copa del Rey Mapfre, gracias a una acción salvadora en el tiempo de descuento creada por los hermanos Nico e Iñaki Williams, respectivamente asistente y rematador de ese tanto agónico del triunfo.

En el Estadio de Mestalla, el partido empezó lento, pero se aceleró antes de llegar al primer cuarto de hora tras una ocasión de Luis Rioja para los locales. Poco después, Selton Sánchez pidió penalti en un saque de esquina visitante, pero nada punible a ojos del árbitro Víctor García Verdura, y en el 24′ creó peligro Nico Serrano con un zurdazo potente.

Lo desvió a córner Stole Dimitrievski, pero sirvió como preludio al 0-1 en una falta lateral que el mismo Serrano envió directamente al área local y que Sadiq Umar peinó sin querer hacia su propia portería, entrando ese balón la red ante la incredulidad de varios compañeros. Sin embargo, se resarció Sadiq pronto porque el portero ‘che’ también regaló un gol.

Cuando corría el 35′, Rioja tiró cruzado con la zurda desde fuera del área y el guardameta rival, Álex Padilla, parecía que atrapaba ese remate sin demasiados problemas a media altura; no obstante, al realizar su maniobra guardó mal el balón, que tocó en su pecho y Sadiq metió la pierna atento para que el rebote se colase de forma mansa en la portería.

Acto seguido, Arnaut Danjuma rondó el 2-1 mediante una internada por la izquierda hasta pisar área rojiblanca y Padilla repelió la pelota con una pierna. Un par de minutos más tarde, de nuevo el cancerbero del Athletic estuvo resolutivo al despejar un remate de José Luis Pepelu. La respuesta, antes del descanso, fue una ocasión de Mikel Jauregizar sin puntería.

Al poco de iniciarse la segunda mitad, Robert Navarro falló para el cuadro bilbaíno una volea en carrera con la zurda, respondida por un tiro de Pepelu a las nubes. En el minuto 57 también envió Sadiq un disparo por encima del travesaño y entonces Carlos Corberán retiró del campo a José Copete para dar entrada a César Tárrega, buscando agitar a sus pupilos.

El entrenador rival, Ernesto Valverde, igualmente movió su banquillo y en ese escenario, mientras los nuevos se acoplaban, tuvo Dimitri Foulquier una gran oportunidad para el Valencia; tras recibir un pase raso de Lucas Beltrán, apuró hasta la línea de fondo por el costado derecho y dentro del área estrelló su derechazo en la parte exterior del poste más cercano.

Tampoco había sido gol justo antes una semivolea de Serrano, en pleno toma y daca de un partido que subió voltaje en el 73′ por un penalti de Tárrega al tocar con un brazo el balón cuando quería despejar un centro de Iñaki Williams. Pese a tener ahí una ocasión morrocotuda, Jauregizar falló la pena máxima porque Dimitrievski, a su derecha, adivinó el lanzamiento.

Al lado opuesto del estadio, y muy poco antes de ser sustituido, Filip Ugrinic merodeó el gol en el 89′ tras ganar la espalda a la defensa del Athletic, pero lo evitó Andoni Gorosabel con una ‘segada’ providencial. Cuando la fuerza flaqueaba y la prórroga amenazaba, con el recién fichado Guido Rodríguez estrenándose para los ‘ches’, los Williams gopearon.

Reicibó Nico al espacio por la banda derecha, avanzó metro, se metió en el área, levantó la cabeza y colgó un centro preciso aprovechando el claro desajuste en la defensa valencianistas; su hermano Iñaki, bastante bien posicionado, remató fuerte con su pie derecho y en el tiempo añadido ató el billete del conjunto de Bilbao para las ‘semis’ de su torneo fetiche.

Por su parte, la Real Sociedad eliminó (2-3) al Deportivo Alavés para meterse también en semifinales on una épica remontada en Mendizorrotza, posible gracias a que Álex Remiro detuvo el penalti del posible 3-1 para los locales, y con los goles de Gonçalo Guedes y Orri Okarsson en los últimos minutos.

El equipo ‘txuri-urdin’ alcanzó por tercera edición consecutiva la penúltima ronda del torneo del ‘k.o’, que se sorteará este viernes, con calidad y pegada cuando el Alavés lo tenía en su mano. Los del ‘Chacho’ Coudet mordieron en cada jugada y se pusieron dos veces por delante con merecimiento, pero Toni Martínez dejó con vida a los de San Sebastián con el penalti fallado en el 67′.

Ahí, los cambios le funcionaron a un ‘Rino’ Matarazzo que mantiene su marcha triunfal desde que llegó a San Sebastián. La Real, que había empatado rápido en el primer tiempo el tanto de Abde Rebbach pero se fue por debajo al descanso, aprovechó la salvada de Remiro y dio la vuelta al marcador con una gran jugada que culminó Guedes y una contra fatídica de Óskarsson, donde los locales reclamaron un placaje del árbitro Quintero González.

Sin duda el Alavés tardará en olvidar la opción que tuvo en su mano para soñar con repetir la final de la 2016-2017. El Alavés le comió la tostada a la Real durante muchos minutos, solo con intensidad y sacrificio, que acompañó con juego vertical siempre que pudo mirar hacia adelante. Rebbach sorprendió desde la frontal ante un rival parado en defensa pero un Mikel Oyarzabal en racha respondió rápido para la Real (1-1).

Antes del descanso, un inocente penalti de Beñat Turrientes sobre un Jonny Otto protagonista para los locales supuso el 2-1 de Toni Martínez. Los visitantes sufrieron más si cabe en el segundo tiempo para superar la presión de los de Coudet y Matarazzo tuvo que mirar al banquillo. Entonces llegó la opción del Alavés de matar el choque de cuartos, en un penalti casi cómico que avisó el VAR.

Caleta-Car tiró de la camiseta hasta pasarla por encima de la cabeza de Toni Martínez y el colegiado tuvo que pitar la pena máxima con el delantero local ‘ciego’. Sin embargo, Remiro sujetó a una Real que, con más artillería sobre el césped, aprovechó la vida extra. Una gran combinación fue el 2-2 y, en el 80′, Oskarsson castigó a un Alavés algo desnortado en el momento decisivo.

Los de Vitoria reclamaron que el árbitro molestó a Ander Guevara en su intento de cortar la salida rival, pero el 2-3 subió y la Real, que se quedó un derbi de equipos al alza, se adjudicó el billete a semifinales, en busca de ser campeón como en 2020 y por tercer vez en su historia. El efecto Matarazzo, que se vio igualmente en Copa contra Osasuna en octavos, no parece tener fin.

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