Arranca la formación en labores de cocina de Proyecto Hombre Santiago junto a LaPizka

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Remitido

Los usuarios de Proyecto Hombre Santiago comenzaron, el pasado 1 de junio, la formación en labores de cocina con la empresa de catering social LaPizka, dentro del proyecto solidario que la compañía ha firmado con la asociación.

El pasado febrero, LaPizka, empresa gastronómica especializada en ofrecer soluciones para comedores colectivos, sociales y corporativos, anunciaba junto a la Fundación Monte Do Gozo su proyecto solidario “Una Pizka de Esperanza”, con el que quieren formar a usuarios de Proyecto Hombre Santiago en labores de cocina con el objetivo de conseguir su “plena reinserción laboral”.

En medio de la situación de vulnerabilidad que se está viviendo a nivel mundial debido a la pandemia, LaPizka, en su firme convención del poder transformador de la cocina con valores ha querido reforzar esta idea colaborando con Proyecto Hombre, una asociación que se desvive por uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad.

Los participantes del proyecto tendrán la oportunidad de conocer el mundo de la cocina y todos sus entresijos de la mano del equipo de cocina de LaPizka, cuya experiencia está avalada por sus más de 40 años dedicados al sector. La iniciativa, que vio la luz el pasado 1 de junio en Galicia, gira en torno a cuatro objetivos:

Formativo: Ofreciendo a todos los participantes del programa los conocimientos en el ámbito de la preparación de alimentos y todas aquellas tareas relacionadas con esta temática (compra, almacén, logística, limpieza, venta…), para facilitar su inserción sociolaboral.

Laboral: Facilitar que los participantes sean contratados, una vez finalizado el período de formación, para desarrollarse a nivel profesional.

Servicio: Facilitar menús diarios a los residentes y trabajadores de los centros de Proyecto Hombre Galicia, que serán elaborados por los propios participantes del programa, poniendo en práctica todos los conocimientos teóricos que irán adquiriendo a lo largo de la formación.

Colaboración económica: Ofreciendo los servicios de cocina a cualquier empresa o institución, convirtiéndose ‘Una pizka de esperanza’ en un proyecto de economía circular, destinando un porcentaje a la propia Fundación Monte do Gozo para contribuir a los objetivos de la Fundación.

Cristian Nocito, cofundador de LaPizka destaca que: “Con esta iniciativa queremos transmitir nuestra sensibilidad y brindar apoyo a uno de los colectivos más desfavorecidos como mejor sabemos hacerlo: cocinando.”