The Adventures of Elliot: The Millennium Tales Análisis – Gran sorpresa inspirada en Zelda

Nacho Pérez

Acaba de llegar un juego de esos que se hacen un huequito en el corazón. The Adventures of Elliot: The Millennium Tales se presenta como una ambiciosa aventura que rescata la esencia de las grandes sagas literarias de fantasía. Ha sido desarrollado con un mimo extraordinario por Square Enix y Claytechworks. Y nos llega de la mano de los amigos de Bandai Namco.

El título nos invita a ponernos en la piel de Elliot en un viaje a través de milenios de mitología, magia y profecías olvidadas. Nos sumergimos en una rica epopeya donde Elliot, un joven custodio de los anales del tiempo, descubre que las crónicas de los últimos mil años están siendo borradas por una entidad sombría conocida como el Vacío. Su narrativa nos atrapa desde el principio con un Elliot, el héroe, que derrocha carisma, así como el resto del elenco.

La jugabilidad de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales brilla con luz propia gracias a un sistema de exploración interactivo y combates en tiempo real. Explorar es imprescindible en este juego y premia la curiosidad. Sus combates al estilo de Zelda mezclan armas de todo tipo, desde espadas y dagas hasta bumeranes y otro tipo de armas a distancia. Son muy fluidas y permite hacer ataques normales, bloqueos, ataques cargados… Las posibilidades son inmensas.

Este Elliot es sencillo pero satisfactorio

Algo que nos ha llamado la atención mucho es la sencillez que muestra este The Adventures of Elliot. Su combate no es excesivamente complejo. Su historia tampoco y la narrativa es rápida y va a lo importante. Eso permite a muchos tipos de jugadores el disfrutar de este juego. Y es que se puede jugar en tandas de juego no demasiado largas. Pero también va a contentar a los amantes del rol profundo porque es un soplo de aire fresco del género.

Con la ayuda de las armas que tenemos disponibles a lo largo de la aventura, podremos ir avanzando, completando templos muy al estilo Zelda y consiguiendo mejoras. Y es que esos templos cuentan con puzles de lo más variado. Desde mover piezas por el suelo esquivando proyectiles hasta tocar interruptores que abren puertas. Tenemos una buena cantidad de ellos y nos ha encantado como parte extra de la aventura de Elliot

Otra de las cosas que nos han encantado de este Elliot es su combate. Antes decíamos que es simple, pero eso no quiere decir que sea fácil. Al inicio del juego podremos elegir dificultad y eso hace que los enemigos sean más duros. El uso del escudo será imprescindible porque, si jugamos en difícil, en poco tiempo  darán buena cuenta de nosotros

Una epopeya épica de 1 solo jugador

Elliot

A nivel gráfico esta aventura de Elliot es una delicia artística bellísima. Su estilo de Pixel-Art, ya conocido por otros títulos de Square Enix, lucen genial. Los modelados de los personajes y los escenarios nos han encantado. Cuando los personajes conversan lo hacen con ilustraciones que también son muy buenas. A nivel sonoro  contamos con una gran BSO que nos hace sumergirnos de lleno en esta aventura. Además la tenemos traducida al español.

El parecido de este Elliot con un Zelda clásico es innegable. Pero eso no es malo, solo usa esas mecánicas conocidas para hacer un juego de aspecto único, exclusivo y muy reconocible. Realmente nos encanta cómo está hilada su historia, la fluidez de su jugabilidad y sus gráficos y banda sonora. Es de esas aventuras de un solo jugador que te enamoran desde que lo empiezas.

The Adventures of Elliot: The Millennium Tales es una maravillosa oda al rol clásico que triunfa al ofrecer una narrativa absorbente, un sistema de combate sencillo pero muy satisfactorio y un apartado artístico soberbio. Este ARPG es imprescindible para los amantes de las grandes historias que se convertirá, por derecho propio, en una joya atemporal y candidato al premio GOTY 2026.

Las + leídas