El presidente de Italia acepta la dimisión de Draghi

Redacción

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, ha aceptado este jueves la dimisión del primer ministro, Mario Draghi, un día después de que volviera a perder el apoyo de sus socios de Gobierno en el marco de una nueva cuestión de confianza en el Senado.

El secretario general de la Presidencia italiana, Ugo Zampetti, ha indicado en una breve comparecencia ante la prensa desde el palacio del Quirinal que Mattarella ha recibido a primera hora del día a Draghi y ha «tomado nota» de su dimisión, la segunda en una semana. Así, ha explicado que «el Gobierno sigue en funciones para gestionar los asuntos actuales» hasta que se forme un nuevo Ejecutivo.

Esta mañana, Draghi ha trasladado a los senadores que se dirigía al Quirinal para hablar con el presidente, no sin antes reunirse con el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Fico, y la presidenta del Senado, Maria Elisabetta Alberti Casellati. Además, ha recibido un fuerte aplauso por parte de los senadores, el cual ha agradecido. «Los banqueros también tienen corazón», ha puntualizado.

Está previsto que el jefe de Estado del país reciba a los presidentes de las dos cámaras del Parlamento esta tarde, tal y como indica el artículo 88 de la Constitución. Casellati acudirá a las 16.30 y Fico a las 17.00, según informaciones del diario ‘La Repubblica’. Posteriormente, Mattarella se dirigirá a la nación.

Draghi ha rechazado hablar ante la Cámara de Diputados, tal y como estaba previsto, y en vez de eso ha hecho entrega de un discurso a Fico para que lo lea ante los diputados cuando se reanude la sesión de la Cámara Baja del Parlamento, según fuentes gubernamentales.

Asimismo, el Consejo de Ministros mantendrá una reunión a lo largo de la tarde para trazar una ‘hoja de ruta’ y abordar las funciones y gestiones que el Ejecutivo tiene por delante.

Fuentes cercanas al asunto han indicado que está previsto que las elecciones se celebren el próximo mes de septiembre, si bien actualmente las conversaciones se centran en dos fechas: el 18 y el 25 de ese mes. No obstante, las autoridades están barajando los tiempos con los que cuentan para garantizar que los italianos que se encuentran fuera del país tengan el plazo suficiente para enviar las papeletas.

Si Mattarella toma este jueves la decisión de disolver el Parlamento, sería imposible celebrar los comicios el 2 de octubre –fecha que se sopesó en un primer momento– dado que excedería los 70 días establecidos por la Constitución italiana para convocar elecciones en caso de que se disuelva la Cámara de Diputados y el Senado.

CONTE LAMENTA LOS ATAQUES CONTRA LA FORMACIÓN

Por su parte, el ex primer ministro y presidente del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, ha lamentado que la formación «siempre tenga que jugar de defensa porque muchas fuerzas políticas atacan nuestras medidas».

«Nos hacemos responsables de nuestras acciones. (…) Ayer consideramos que era mejor quitar aquello que molestaba en vez de votar en contra», ha manifestado durante una asamblea a la que han asistido los diputados del partido.

En este sentido, ha indicado que están buscando «apoyo externo» y ha matizado que ha habido conversaciones en esta dirección. No obstante, ha matizado que «entonces, Draghi intervino en la cámara y todo se fue al garete. Fue el centro-derecha el que lo rompió todo», ha dicho.

Conte ha aseverado que «quieren a todos los diputados del Movimiento 5 Estrellas fuera», mientras el partido únicamente «pide respeto». «Hacemos solicitudes reales, pedimos una confrontación, pero fue el primer ministro el que no nos defendió», ha subrayado.

Para él, la decisión de no apoyar a Draghi era «casi obligatoria» debido a la «falta de respuestas». «No había mención a la precariedad, ni al salario mínimo», ha insistido durante un encuentro que ha durado aproximadamente una hora.

El líder del partido de ultraderecha La Liga y exministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, ha convocado a su equipo para abordar cuestiones económicas, si bien tiene previsto reunirse también con parlamentarios y miembros del Gobierno.

«Después del caos desatado por el Movimiento 5 Estrellas (…) existen emergencias en materia energética y otras cuestiones como las pensiones, los impuestos y los fondos europeos», ha sostenido.

El líder del Partido Democrático, Enrico Letta, y uno de los principales defensores de la continuidad de Draghi, ha recalcado que «aquellos que no dieron el voto de confianza ayer a Draghi hoy no pueden aplaudirle». Así, ha advertido de que «los actos de ayer tendrán graves consecuencias en las elecciones» dado que «los italianos elegirán en base a lo que pasó ayer».

El ministro de Exteriores, Luigi di Maio, ha culpado de la crisis interna del Gobierno a «aquellos que coquetean con (Vladimir) Putin». «No es casualidad que el Gobierno haya caído por culpa de dos partidos que coquetean con Putin», ha aseverado antes de añadir que «cuanto antes sean las elecciones mejor». «Al menos intentemos salvar los Presupuestos», ha continuado.

Sin embargo, Di Maio ha hecho hincapié en la importancia de «sacar adelante la agenda de Draghi» y ha confirmado que no apoyará a «quienes han echado por tierra a este Ejecutivo». «La agenda no puede esfumarse. Muchas personas la sacarán adelante tras el próximo proceso electoral», ha afirmado.

A su vez, ha manifestado que las reformas del Gobierno «fracasaron debido al oportunismo electoral» y ha calificado de «valientes» las reformas impulsadas por Draghi. «Esto es lo que ha faltado, coraje para seguir adelante, para intentar cosas», ha zanjado.

Por otra parte, el ex primer ministro y presidente de Forza Italia, Silvio Berlusconi, ha anunciado que está «preparado para lanzarse al terreno de combate» y ha expresado que «irá a la televisión».

«Estoy preparado para una campaña electoral. En los próximos días volveré a la televisión. (…) Esta es una oportunidad que solo surge una vez en la vida. Ahora el centro-derecha tendrá la oportunidad de volver al Gobierno», ha enfatizado.

SEGUNDA DIMISIÓN EN UNA SEMANA

La primera renuncia presentada hace ahora una semana fue rechazada por Mattarella, que invitó a Draghi a reunirse con los diferentes grupos parlamentarios y miembros del Gobierno con el fin de lograr nuevos respaldos y evitar una nueva crisis política en Italia.

Sin embargo, el miércoles por la noche el país revivió una situación semejante a la de la semana anterior, cuando Draghi sacó adelante una votación vital para su gobierno, aunque su aliado Movimiento 5 Estrellas no acudió a la cita.

Desde entonces, el Gobierno se ha ido resquebrajando hasta que los senadores han retirado su apoyo a Draghi, que había puesto como condición el respaldo de la cámara para continuar al frente del Ejecutivo. Sus socios de Gobierno han vuelto a ausentarse.

El jefe del Gobierno italiano se había mostrado dispuesto a seguir al frente de sus funciones siempre y cuando se solucionasen las disputas en el seno de la coalición de Gobierno. «Es necesario un Gobierno firme y cohesionado», ha manifestado.

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